Arenque ahumado, desconocida delicatessen

El arenque ahumado es un alimento delicioso sometido una forma de conservación que emplea desde la antigüedad.   El consumo de arenque es muy común en el continente europeo, y es el pescado más capturado después del bacalao. No es de extrañar que el arenque ahumado tenga tanto prestigio  nivel  gastronómico y nutricional. 

En este sentido, en  los países del norte de Europa el arenque ahumado es mucho más conocido, mientras que en España es más popular el salmón ahumado. No obstante, los arenques ahumados se están ganando día a día un hueco cada vez más importante en nuestra gastronomía gourmet.  Además, es un producto que además de delicioso y altamente nutritivo, resulta más económico que otros productos delicatessen

El arenque ahumado tiene el mismo valor nutricional que el fresco, y la única variación entre ambos es que el primero tiene un color más oscuro y un sabor más intenso. El arenque es un pescado azul con un alto contenido de proteínas, sin carbohidratos ni azúcares. Destaca su contenido en vitamina B12, B3, B7 y A, así como minerales como hierro, calcio, yodo y sobre todo, potasio.

 El arenque ahumado: alimento gourmet y saludable

Debido a su composición nutricional y a su alto contenido en vitamina B 12, el arenque es un pescado de cuyo consumo se pueden beneficiar especialmente las mujeres embarazadas o lactantes. Pero también saldrán favorecidas las personas con problemas estomacales que incluyan arenques en su dieta. Por su contenido en vitamina D, el consumo del arenque también está recomendado para fortalecer piel y huesos, así como el sistema inmunitario. Tampoco hay que olvidar que como se trata de un pescado azul, es rico en omega 3 y protege el sistema cardiovascular.

Pero además de sus beneficios para la salud, como decíamos el consumo de arenque ahumado está en alza por sus características delicatessen. Este pescado se pesca con sus huevas antes de desovar, y es el más sabroso y graso de los pescados azules. 

Se puede consumir fresco, en salazón y en exquisito ahumado, que es una de las modalidades favoritas de los paladares gourmet, especialmente en los platos veraniegos. Y es que los arenques ahumados combinan especialmente bien con las mayoría de las hortalizas crudas: tomate, todas las variedades de lechuga, pimiento, cebolla, pepino… Agregar unos arenques ahumados a la ensalada, supone convertirla en gourmet. El arenque ahumado es una de las especialidades de Mundisa, la tienda gourmet online especialista en productos delicatessen.

Otros platos con arenques ahumados

Hay un plato típicamente francés con este pescado como protagonista que resulta ideal para el verano: ensalada de patatas con arenque ahumado

Preparación: Se cuecen las patatas con piel y después se pelan y cortan a cuadrados medianos en un bol. Rociamos con un poco de vinagre y agregamos cebolla roja cortada a lunas finas y pepinillos en vinagre troceados. Agregamos los filetes de arenque cortados y una mezcla de mostaza Dijon, vino blanco y aceite de oliva, sal y pimienta. Guardamos en la nevera y servimos en frío.

Los platos de pasta también compatibilizan muy bien con este ahumado. Preparación de la receta de pasta con arenque ahumado y rúcula:

Mientras se cuece pasta que prefiramos, picar cebolla muy fina y cuando caramelice añadimos el arenque ahumado cortado. Agregar eneldo en polvo, salpimentar y freír durante un par de minutos. Poner nata líquida a la mezcla y cocinar cinco minutos más a fuego medio. Echar la salsa sobre la pasta ya escurrida y adornar con una hojas de rúcula.

Y para preparar canapés a base de brioche,  sobre una base de mantequilla y con un poco de caviar, el arenque ahumado será otro éxito seguro. ¿Hacen falta más razones para probarlo?

Lectora voraz desde que era una niña, pronto aprendió a contemplar el mundo con la mirada entre curiosa y soñadora de quienes aman la literatura. Algunas de las horas más gratas de su vida las ha pasado sumergida entre las páginas de un libro, pero sin renunciar por ello al "mundanal ruído". Porque también aprendió tempranamente que, la única forma de entender la mayoría de las historias, es viviéndolas.